Cómo se puede odiar ese pintoresco enjambre de aliens plásticos, al muppet verde con problemas de sintaxis, a los atardeceres con dos soles, a esos hermosos “planetas temáticos”, por ejemplo: el planeta de hielo, el selvático, el gaseoso que parecía motel, el desierto lleno de flaytes donde vivía Luke, etc.
Al llegar a la tercera película, al ya acaudalado tío George, se le ocurrió una brillante idea: los Ewoks. Peludas y a la vez violentas criaturas. Antecedentes directos de los Gremlins, los Ghoulies y… eh… los Ferbies?
Uno de los pocos temas que el Universo Expandido nunca tocó es la Religión Ewok. Efectivamente, damas y caballeros, en “Return of the Jedi” no sólo fuimos testigos de la vida, pasión y muerte de Darth Vader, y su cráter en la cabeza.
Sino también de la llegada del profeta a la humilde aldea Ewok. Él cual, adoptando la forma de un humilde robot de protocolo, maravilló a estas velludas criaturas con miles de disparatadas historias. Llenando sus pequeñas cabecillas de héroes congelados en carbonita, batallas espaciales y demonios con aliento mecánico. Todo esto, con efectos de sonido Ad hoc producidos por él mismo y correcciones de su secuaz: R2D2 (a.k.a. Arturito.)
Luego de las celebraciones de rigor. Todos gozan como enanos, se emborrachan hasta ver fantasmas y se toman una hermosa foto para el recuerdo. Pero pronto C-3PO y sus heraldos volvieron al firmamento de donde vinieron. ¿Qué es lo que pasó después?
¿Acaso los Ewoks siguieron engrandeciendo al ídolo dorado? De ser así, lo más probable es que la historia de C-3PO se fuera haciendo más grande con el tiempo. Ya fuera de forma inconsciente, fruto del fanatismo o para mantener interesadas a las nuevas generaciones. Exaltando sus milagros hasta hacer el relato religioso irreconciliable con la realidad. Adecuando la imagen estática del robot del año 4 después de la Batalla de Yavín, a las nuevas necesidades que fueran naciendo a su especie, veinte o cien años después. Hasta que llega finalmente, el triste momento en que un científico Ewok descubre que detrás de C-3PO sólo se oculta ciencia y tecnología; y no magia y milagro.
En una de esas Jesús, Mahoma y Buda nos hicieron la misma chanchada, y ni nos dimos cuenta... Aterrador. Con tanto “milagro” cualquiera se despista.
Pero en FLAN somos gente temerosa de Dios, ¡así que basta de blasfemias, carajo!











